Vehículos

*Los precios anunciados son sugeridos y pueden estar sujetos a variaciones según el modelo, especificaciones y el plan comercial vigente aplicable a cada vehículo. Para mayor información, consulta directamente con tu concesionario de la Red Mazda.

LA TEORÍA DEL TODO

JINBA-ITTAI es el concepto principal en el corazón de cada Mazda. Les presentamos a los gurús de ingeniería que han puesto en práctica esta filosofía extraordinaria.

El nacimiento de una filosofía

Tetsu Kasahara, Subdirector del Departamento de Desarrollo en Dinámica de Chasis, fue testigo del origen de la filosofía Jinba-Ittai de Mazda.

“Hubo un momento en el que estaba manejando y de repente, dejé de sentir la existencia del vehículo. Ahí pensé, debe ser esto”.

En el folleto de la primera generación de Mazda MX-5, el concepto Jinba-Ittai se define como el vínculo estrecho entre un jinete y su caballo, conexión que permite que ambos sientan que son “uno solo”. Desde entonces, Mazda ha trabajado sin descanso por recrear este vínculo entre el conductor y su vehículo; un sentimiento que pudo ser concebido solamente con la pasión y experticia de los supervisores de desarrollo de Mazda. Ellos han compartido la antorcha de Jinba-Ittai por más de tres generaciones.

En 1987, dos años antes del lanzamiento de Mazda MX-5, la dinámica de chasis del vehículo fue encomendada a Tetsu Kasahara, Subdirector de Departamento de Desarrollo en Dinámica de Chasis, quien hacía parte de Mazda desde hace cuatro años. Su área pertenecía a la división de Desarrollo de Vehículos.

“En ese entonces, internamente, usábamos el término Jinsha Ittai, que en lenguaje chino significa unidad entre el vehículo y su conductor. Un día, Toshihiko Hirai, director de programación de la primera generación de Mazda MX-5, comenzó a imprimir en sus tarjetas profesionales el término Jinba-Ittai, que significa la unidad entre el caballo y su jinete. Creo que así fue como se empezó a usar externamente”

El término ya estaba listo para convertirse en un sinónimo de los vehículos deportivos de Mazda. Como los fabricantes de autos alrededor del mundo se habían retirado de la categoría de pesos livianos deportivos (LWS), no hubo un modelo competitivo o un objetivo como base de medición, en el que Kasahara pudiera compararse cuando empezó a trabajar en Mazda MX-5 NA (primera generación). Él sabía que su objetivo no era la velocidad en la pista, sino el sentimiento inigualable de diversión y felicidad al conducir un convertible.

Diariamente, Kasahara manejaba repetidamente este vehículo alrededor del circuito “Campo de Pruebas Miyoshi”, cambiando las configuraciones, midiendo la temperatura en la superficie de los neumáticos y acumulando todos los datos.

Kasahara recuerda: “Hubo un momento en el que estaba manejando y de repente, dejé de sentir la existencia del vehículo. Allí pensé, debe ser esto”.

El vehículo en el que Kasahara construyó este sentimiento de “unidad”, se convirtió en el más memorable de su carrera como ingeniero. Según cuenta la historia, alcanzaría más adelante un gran impacto en los fanáticos y fabricantes de vehículos alrededor del mundo.