Vehículos

*Los precios anunciados son sugeridos y pueden estar sujetos a variaciones según el modelo, especificaciones y el plan comercial vigente aplicable a cada vehículo. Para mayor información, consulta directamente con tu concesionario de la Red Mazda.

Proyecto de restauración Mazda R360: estudiantes de bachillerato descubren el ADN de Mazda 

El “proyecto de restauración” de Mazda invita a la próxima generación a participar en la restauración de un vehículo antiguo para que puedan observar la filosofía de la marca en la vida real. El verano pasado, 14 estudiantes de los clubes automotrices del Colegio Técnico de la Prefectura de Hiroshima y del Colegio Técnico de la Municipalidad de Hiroshima se reunieron con el equipo del proyecto de restauración para reparar el Mazda R360, primer vehículo para pasajeros de Mazda.

Los estudiantes, se dividieron en cinco grupos. El primero estuvo encargado de restaurar la palanca de cambios. La desarmaron, limpiaron con cuidado y basándose en lo que vieron de su estructura desarrollaron un reporte de mantenimiento. Gracias al documento claro y conciso de los estudiantes, el personal del proyecto pudo reconstruir la palanca de cambios..

El segundo grupo se dispuso al lapeado de la válvula del motor, un proceso clave para mantener el desempeño del mismo. Los estudiantes llevaron a cabo su trabajo cuidadosamente revisando el sello hermético.

La labor de pulir las superficies pintadas le correspondió al tercer grupo. Como el vehículo se había restaurado internamente, su exterior estaba relativamente en buenas condiciones de modo que al equipo solo le correspondió aplicar cera para pulir. Sin embargo, en áreas como el compartimiento del motor y la bota que había recolectado suciedad, se debió utilizar un cepillo para limpiar a profundidad. Los estudiantes pudieron reconocer áreas que normalmente no son visibles y que se habían llenado de golpes, de modo que les brindaron la atención necesaria.

El cuarto grupo estuvo a cargo de retirar la pintura presente en la tapa del motor junto con la suciedad que se había insertado dentro del mismo. Los estudiantes aprendieron que, antiguamente, el motor se enfriaba con aire y el calor proveniente del mismo se usaba para calentar el vehículo, de modo que la tapa del motor actuaba como una placa deflectora para llevar el calor a la cabina.

Finalmente, el quinto grupo limpió la transmisión y las partes del engranaje. Los estudiantes aprendieron que en el pasado, las transmisiones tenían los mismos engranajes sin importar que fuesen mecánicas o automáticas y pudieron manipular la estructura interna manualmente, de modo que pudiesen ver los cambios de engranaje en vivo.

 

“Aprender sobre la historia y ver el lugar de trabajo actual me hizo entender que para ser un profesional debo empezar por cambiar mi forma de pensar”, dijo Koshiro Motomichi, uno de los estudiantes del Colegio Técnico de la Prefectura de Hiroshima. Para Motomichi, “fue una gran oportunidad para aprender cómo piensan los profesionales y cómo definen sus objetivos”. 

Pensando en el futuro


 

El día anterior, los estudiantes fueron invitados a una conferencia sobre la historia de la manufactura de vehículos y el proceso de restauración, además de una visita a la planta y el museo. La conferencia presentó “el ADN de Mazda” que está presente en todos los vehículos de la marca y  la visita incluyó una comparación entre una réplica de la planta de Fuchu en la cual inició la producción de Mazda– y la planta actual de Ujina, de modo que los estudiantes pudieron observar de cerca el proceso de desarrollo. Los estudiantes, se sorprendieron al enterarse que diversos modelos se ensamblan en la misma línea como parte del “sistema de producción mezclada”.

“Antes de esto no sabía lo que sucedía realmente en una planta” dijo Takumi Nishi del Colegio Técnico de la Prefectura de Hiroshima. “Hacer parte de esta visita y observar el proceso actual me inspiró para pensar en mi futuro”.

Gracias al proyecto de restauración, en Mazda pudimos demostrarles a los estudiantes la alegría y la complejidad de fabricar un objeto, así como el significado del trabajo y sus recompensas. Esperamos continuar con estos proyectos para darles a personas jóvenes la oportunidad de pensar en sus aspiraciones futuras. 

Proyecto de restauración R360: continuando el legado de Mazda


En el verano del 2016, decidimos restaurar un Mazda R360 junto a los estudiantes de los colegios de Hiroshima como parte de nuestro “proyecto de restauración”, de modo que pudiésemos familiarizarlos con nuestra filosofía. En diciembre, invitamos también a los proveedores que habían participado en el proyecto junto con nuestros empleados y organizamos un evento abierto de restauración dentro de nuestras instalaciones.

 

El vehículo que estaba en el centro de todo esto era el coupé Mazda R360, el primer vehículo para pasajeros de Mazda que salió al mercado en el mes de mayo de 1960. En el evento, se encontraban paneles que describían el proyecto de restauración del coupé Mazda R360, así como los hallazgos que se habían hecho durante el proceso de restauración hasta ese punto. Los visitantes también podían leer teorías encontradas por miembros del proyecto que estaban archivadas en documentos anteriores, así como pensamientos y pasiones de ese entonces. Adicionalmente, el área de restauración y las partes restauradas estaban desplegadas para ser observadas. 

Tecnología única que conquistó caminos difíciles

Como parte del evento, los miembros del proyecto se dedicaron a reestructurar la suspensión, reconstruir la puerta y darle un reacondicionamiento a los frenos. Lo que llamó en particular la atención de los visitantes fue la suspensión del coupé Mazda R360, la cual tiene una estructura bastante inusual conocida como “resorte de goma de torsión”.

Cuando el coupé Mazda R360 estaba en el mercado, la mayoría de los caminos estaban sin pavimentar, de modo que los fabricantes de vehículos debían lograr un buen consumo de combustible y una experiencia adecuada de manejo en un ambiente donde los golpes y vibraciones eran la regla y no la excepción. El “resorte de goma de torsión” fue una pieza única de tecnología que se alejaba de la estructura básica usada por otros fabricantes: mantenía el peso del vehículo hacía abajo asegurando la comodidad y encontraba un balance entre el tamaño del vehículo y un viaje agradable que complementaba las condiciones del camino.

“Cuando iniciamos este proyecto, sentí que era un gran desafío acercarnos al trabajo con el mismo nivel de pasión que los desarrolladores originales” opinó Ochi, quien está a cargo del control de calidad. “Sentí como si mis predecesores me estuviesen diciendo que debía comportarme a la altura, y esto realmente me motivó”. 

El espíritu de Mazda permanece vivo


A lo largo del día, los estudiantes pertenecientes al club automotriz del Colegio Técnico de la Prefectura de Hiroshima y que habían participado en el proyecto durante el verano observaron ávidamente cómo las partes en las que habían trabajado estaban siendo ensambladas. El personal les mostró cómo funcionaba la dirección manipulando directamente la estructura interna.

“Les mostramos los movimientos más pequeños que no pueden ser replicados en un panel de visualización y esto ayudó a mejorar su entendimiento de la estructura”, anotó Uehara, quien está a cargo del desarrollo de las cabinas. “Pudimos demostrarles la importancia de mirar las cosas en terreno, algo que nosotros mismos debemos tener en cuenta durante nuestras labores diarias”.

Mientras tanto, los proveedores recordaban nostálgicamente el pasado observando fotografías que habían traído consigo, y alabaron al proyecto de restauración por brindar una buena oportunidad de aprender sobre la tecnología actual.

Los restauradores también hablaron con miembros del proyecto sobre los días en los que el Coupé Mazda R360 vio la luz por primera vez y describieron cómo los trabajadores de la planta en ese entonces buscaban entender qué herramientas eran necesarias en la construcción del vehículo, utilizando además ensayo y error para hacer mejoras diarias. El CEO de Mazda, Masamichi Kogai, también asistió al evento y habló con los proveedores, los empleados y demás miembros del personal. 

Crear vehículos para que quien los maneja lo disfrute: ésta ha sido la filosofía Mazda desde el principio hasta la actualidad, y este evento brindó una gran oportunidad para revivir el espíritu Mazda. Después del evento, el proyecto de restauración del coupé Mazda R360 se completó con gran éxito, y el vehículo fue devuelto a su estado original.