Mazda CX 5 la revolución

La marca japonesa sorprende con este vehículo deportivo utilitario (SUV), con nuevos conceptos tecnológicos. Un paso adelante en cuanto a los motores de combustión se refiere y una propuesta innovadora en materia de eficiencia.

Cuando alguien con la sapiencia de Jairo Giraldo, el jefe del departamento de capacitación técnica de la Compañía Colombiana Automotriz (CCA), se atreve a decir que los ingenieros de Mazda, con el desarrollo de la tecnología Skyactiv (la cual equipa la nueva Mazda CX-5), les dieron nueva vida a los motores de combustión interna, es porque realmente algo novedoso se está presentando en el apasionante mundo del sector automotor.

Para nadie es un secreto que por su concepción este tipo de motores, como lo recordó el ingeniero Giraldo, desaprovechan el 70% de la energía y en términos coloquiales se podría afirmar que son ineficientes. Pero con la nueva generación de vehículos de la casa japonesa, que arrancó con el CX-5, y el cual ya fue presentado en los mercados de Japón, Australia, Europa y Estados Unidos, se rompe este paradigma y se entra a una nueva era, en la que se logró, gracias a la aplicación de un conjunto de tecnologías, dar un paso adelante, pues al hablar de vehículos ‘alegres’, necesariamente se tenía que sacrificar la economía y, como consecuencia de ello, aumentar la emisión de gases contaminantes.

Con esta tecnología patentada por Mazda se dio un giro completo, al presentar un modelo en el que se reduce el consumo de combustible y las emisiones de CO2, aumentando el torque y la potencia, gracias a un motor más eficiente y a nuevas propuestas tecnológicas en cuanto a transmisiones, chasis y carrocería, un todo que fue bautizado como Skyactiv y que está enmarcado dentro de la filosofía del Zoom-Zoom.

¿Pero cuáles son los secretos de los nuevos propulsores? Para comenzar, se logró bajar la compresión (13,0:1), el peso se redujo en 10% y la fricción en 30%, además de presentar pistones e inyectores de nuevo diseño y un sistema de escape novedoso. En resumen, se mejoró el proceso de combustión y se obtuvo una mezcla más homogénea, que para entenderlo mejor, evita lo que comúnmente se conoce como el cascabeleo [que ocasiona una muerte prematura del motor] y permite, además, usar con tranquilidad la gasolina corriente, que en términos de dinero será muy apreciado por los compradores. En cifras, se habla de 15% en ahorro de combustible, 15% en aumento de la potencia y 15% en la reducción de emisiones contaminantes.

Una de las novedades técnicas aplicada por los ingenieros para evitar el cascabeleo en altas relaciones de compresión es el sistema 4-2-1, que alarga con eficacia el múltiple de escape para reducir la acumulación de gas residual de alta temperatura en la cámara de combustión. En consecuencia, el Skyactiv-G 2.0 de inyección directa que monta la Mazda CX-5 entrega una potencia máxima de 20,39 Kg-m a 4.000revoluciones por minuto y una potencia máxima de 153 caballos a 6.000 rpm (en los modelos 4x2), con emisiones de 139 gr/km. Las versiones AWD (tracción en las cuatro ruedas) mecánica y automática de seis velocidades, entre tanto, entregan emisiones de 155 gr/km.

Para la transmisión automática de seis velocidades, conocida como Skyactiv-Drive, Mazda buscó eficiencia y que el conductor sintiera la sensación de estar al mando de un vehículo mecánico, experimentando una respuesta inmediata, gracias a un acople de transmisión más rápido, a un convertidor de torque multidisco y un módulo electromecánico. Para la mecánica, entre tanto, se tomó el concepto del deportivo MX-5, con un recorrido de la palanca más corto, una construcción de la caja más liviana, con una estructura más compacta y con menor fricción interna.

Para Colombia, Mazda ha dispuesto dos versiones de Mazda CX-5, ambas a gasolina: la de tracción 2WD y la de tracción AWD, con las variantes de cajas mecánicas y automáticas de seis marchas. En cuanto a equipamiento, cuenta con la MID y HIGH. La primera viene solo en tracción delantera, mientras la segunda se puede conseguir tanto en 4x2 como en AWD. Las principales diferencias entre una y otra radican en el aire acondicionado, que es automático-dual en la HIGH, el bluetooth, la pantalla central táctil a color, el control de velocidad de crucero, los sensores de lluvia y luces, así como el monitor de reversa que solo están presentes en la versión HIGH.

En cuanto a la carrocería (Skyactiv Body), con 61% de acero de alta resistencia, también se superaron retos importantes: se llevó a feliz término el sueño de construir una más rígida y liviana sin sacrificar la seguridad pasiva. En el primer aspecto, se consiguió un aumento del 30%, mientras que en lo segundo se redujo en 8%. La Mazda CX-5, en medidas, tiene 4,54 metros de largo, 1,84 de ancho y 1,67 de alto. El peso es de 1.448 kilogramos para la versión de caja automática (4x2) y de 1.421 para la de caja manual 4x2. 

Respecto al chasis, se trabajó en suspensiones más livianas. La delantera, tipo McPherson, y la trasera, con multibrazo, ayudan al Skyactiv a dar la sensación “Jinba Ittai”, un sello distintivo de Mazda y que no es otra cosa que la percepción de unidad entre el conductor y su auto. Además, se modificó la geometría de las articulaciones de la suspensión y se optimizaron las características de los amortiguadores (los traseros cuentan con una disposición inclinada para una mayor comodidad de marcha, incluso sobre superficies con baches).

La CX-5 también tiene una dirección de asistencia eléctrica, que se desempeña de acuerdo con la velocidad. Es ágil en velocidades medias y bajas, mientras que a mayores velocidades ofrece al conductor más seguridad, pues se vuelve más firme. En el sistema AWD detecta el deslizamiento de una rueda y de inmediato reparte el torque de la manera más adecuada para lograr el equilibrio perfecto, sin gastos innecesarios de combustible.

Otra novedad es que para obtener un flujo de aire sin obstáculos debajo del vehículo y evitar la formación de remolinos en su parte trasera, el aire saliente es dirigido hacia arriba por un nuevo diseño del piso de Mazda CX-5. Esto reduce con eficacia la resistencia al aire, lo cual, junto con la optimizada forma aerodinámica de la parte superior de la carrocería, logra una resistencia aerodinámica de 0,33, equivalente a la de un automóvil.

En sistemas de seguridad, la CX-5 equipa frenos de disco en las cuatro ruedas, sistema antibloqueo ABS, EBD y de asistencia al frenado BA, más los sistemas de controles dinámico (DSC) y de tracción (TCS), así como un limitador de deslizamiento (LSD) para la versión AWD.

El diseño

Es claro que la eficiencia es uno de los ejes centrales de este modelo, pero esto no quiere decir que no se haya hecho un trabajo especial en cuanto a diseño exterior e interior del vehículo, que también se convierten en argumentos a la hora de vender.

En los primeros, la casa japonesa trabajó juiciosamente para ser competitiva en un segmento en crecimiento, como es el de las SUV (vehículo deportivo utilitario). Con sus creadores, se buscó un vehículo que transmitiera emoción y pasión, o como ellos lo presentan, Kodo (alma del movimiento). Para lograrlo, tomaron la base de un concepto que habían presentado en el Salón de Ginebra de 2011, el Minagi, y en los movimientos del guepardo. “Para Mazda CX-5 nos inspiramos en estos felinos. Su ágil juego de patas y manos y la manera en que usan todo su cuerpo como resorte para acelerar rápidamente y cambiar de dirección, al instante emanan una gran energía. Ese movimiento hermoso y eficiente propusimos llevarlo a la apariencia del SUV con el lenguaje de diseño Kodo”, dijo Masashi Nakayama, Jefe de Diseño de Mazda.

El contorno de una línea que simula un ala en vuelo corre a través de la parte inferior de la parrilla, antes de extenderse a los faros delanteros de diseño tridimensional. De la misma forma como el centro de una fisonomía familiar de nueva generación que refina la característica parrilla de cinco puntos de Mazda. A su vez, el diseño y la posición de los faros delanteros fueron inspirados en la mirada intensa de un guepardo agazapado. En la parte posterior, la ventanilla trasera de marcada inclinación hace su aporte a la sensación de dinamismo deportivo. 

Interiormente, se buscó un habitáculo espacioso y que entregara una sensación de confort y que fuera funcional. Por eso viene con las características Karakuri, que permite abatir el asiento trasero en tres zonas dependiendo de las necesidades. Los medidores son de tipo deportivo y la iluminación de los relojes cambió de rojo a blanco, mientras que a las agujas se les dio una apariencia metálica, con el objetivo de imprimirles un aspecto clásico.

El tapizado del panel de instrumentos y las puertas está cubierto de un material suave. Las piezas de mayor uso, como los brazos del volante y las manijas interiores, tienen un acabado cromado satinado que da una sensación de calidad aún más alta. Por su parte, los asientos entregan un excelente agarre lateral, sin comprometer el confort de los pasajeros, incluso en viajes largos.

Los precios van desde $70´900.000 hasta los $87´200.000.

Fuente: www.elespectador.com